16/02/2008

Si la merda fos or els pobres neixerien sense cul


Aquí un negre fins fa poc no passava de ser una cosa
exòtica, fora de lloc, nota de color que no fa nosa.
Però ara resulta que n'hi ha bastants
i diuen que es queden a viure entre els blancs...
i els fets han despertat una vella broca llastimosa.

Digue'm, amor, què passaria si jo fos negre de Luanda
i et digués "m'agrades molt, desitjo la teva vianda"
Potser acceptaries o potser tindires por
de que els fills sortissin d'un altre color:
negres i blancs com una vaca suïssa o un ós panda!

Si la merda fos or -no és cap insult-
els pobres neixerien sense cul!
Gitano, xarnego, sudaca, moraco, negrata.

Déu nos en guard Rosor! Un negre a la família, ni en pintura.
Abans que això m'estimo més que et facis monja de clausura.
Un negre és que és negre des del naixement
i de nit no es veuen i fan por a la gent.
Però això si, sòn soferts tenen bona musculatura.

A Cuba vaig sentir una expressió que de tan bona no s'oblida,
me la va dir un negre, un tal Pujol. Diu així, és molt antiga:
"Ay, quien fuera blanco ¡aunque fuera catalán!"
I si algú li pica, que es vagi gratant.
Fora de casa, sovint, a justos per pecadors es castiga.

Si la merda fos or -no és cap insult-
els pobres neixerien sense cul!
Gitano, xarnego, sudaca, moraco, negrata.

El negre és el color del dol, de la culpa i de la tenebra,
però els nens tenen clar que el seu rei preferit és el rei negre.
També "etiqueta negra" és sinonim de bó,
així com "cinturó negre" pel qui sigui el millor...
i la verge de Montserrat, no pas la verge del pessebre.

El món que trepitjem s'anirà omplint més que una boca de golafre
i les races es mesclaràn desprès d'haver passa pel catre.
Els racistes de merda s'hauran de tancar
en una reserva o fer-s'ho mirar...
i lo de la puresa de la raça serà tema de psiquiatre.

Si la merda fos or -no és cap insult-
els pobres neixerien sense cul!
Gitano, xarnego, sudaca, moraco, negrata.

Quico Pi de la Serra. Amunt i avall. 1995
Guitarra Ovation Adamas'75, Fender Strat, Gibson ES 335 DOT, Shadow G-2002,
Baix Jackson



Escolteu-ho ací, si Déu vol:

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Posted by Sr. Burxa at 14:26:51 | Permanent Link | Comments (2) |

07/02/2008

Del diari del Dr. Wallace

Molts descreguts encara piquen les portes de la nostra minúscula i àdhuc simpàtica institució a altes hores de la matinada i ens desvetllen amb una pregunta que els ha estat corcant des de dins durant un munt d'inacabables jorns, o fins i tot setmanes o mesos, que ve a ser: "Serveix per alguna cosa l'escatologia?".
Deixant de banda que aquests individuus es mereixerien un fortissim cop als collons amb una massa de ferro, no tan sols per la seva profunda ignorància, si no també per destorbar el nostre plàcid son, dolç i amorosit que afiançats al coixí i bavejant a pleret desenvolupem des de les nou de cada vespre fins a les cinc del matí, hora en que tota persona decent s'hauria de llevar per encarar cada nou dia com déu mana, avui reproduïm els diaris del doctor Wallace, precisament per tal que hom es pugui convèncer de la necessitat que la societat prengui consciència de la importància de conèixer els intríngulis dels budells per viure més sana, més feliç i més tranquil.la.
Transcrivim les entrades de finals d'octubre a desembre tal i com el doctor Wallace les va deixar anotades ja fa més de cent anys, com hem trobat al bloc del nostre benvolgut Harry Sónfor.

Del diario del doctor Wallace


28 de octubre

Hoy vino a la consulta un paciente aquejado de un fuerte trastorno nervioso acompañado de dolores abdominales. El paciente, M., hombre de unos treinta años, de complexión atlética aunque excesivamente delgado para su estatura (73 pulgadas) se mostró en todo momento inquieto, se rascaba los brazos, las piernas y la cabeza y respondía a mis preguntas de manera alterada y esquiva. Su hermano mayor, que le acompañó a la consulta, declaró que el paciente llevaba en ese estado más de dos años y que en ese tiempo había perdido más de 45 libras. Acostumbraba a hacer tres comidas: desayuno (sobre las 7), almuerzo (12 y media - 1 del mediodía) y cena (7 u 8 de la tarde). Ingería todo tipo de alimentos (por la descripción, una dieta rica en proteínas e hidratos de carbono, además de una buena cantidad de verduras frescas y frutas), siempre con buen apetito. En esos dos años de enfermedad habían visitado varios médicos y centros hospitalarios, sin hallar una solución satisfactoria.
Mary, la pequeña, se encuentra mejorada de su afección. Hoy mandé que la asistenta le subiera unos dulces que compré en una confitería de la ciudad y los comió todos con buena gana. Progresa favorablemente. Solo Dios sabe lo mucho que he rezado por ella estos días y cómo la quiero. Mi ángel, mi adorado ángel.

30 de octubre
M., el paciente aquejado de trastorno nervioso y dolores abdominales, ha vuelto hoy a la consulta, esta vez sin la compañía de su hermano. Se encontraba más calmado, más dócil, y hablamos largo rato sobre su vida y sus molestias. Me contó que trabaja en una granja de cerdos, el negocio familiar, limpiando las porquerizas y llevándoles la comida. He observado que es un hombre poco aseado, lleva la ropa sucia, huele desagradable y tiene las uñas largas y negras. Me ha producido cierta repulsión cuando ha tomado con las dos manos la pluma que me regaló mi adorada Charis las pasadas navidades, que tengo expuesta sobre el escritorio y que tanto me gusta. Le he pedido que en la próxima visita venga con una muestra de sus heces para realizar un análisis coproparasitoscópico siguiendo el método Ritchie.
No debo olvidarme mañana por la mañana de escribir a Fionn. Hace ya más de tres meses que no recibo noticias de él.
Mary se encuentra casi recuperada. Hoy despertó como una preciosa flor mientras la observaba sentado a los pies de su camita. Se frotó los ojos y, aún soñolienta y perezosa, se tiró a mis brazos. La he llenado de besos. Mi amada niña.

12 de noviembre
Efectivamente, como esperaba, el diagnóstico no deja lugar a dudas. Las heces del paciente M. contienen huevos de solitaria. El tamizado de heces confirma que los huevos son de Taenia saginata.

13 de noviembre
He recomendado al paciente M. que acostumbre a ser más aseado a partir de ahora. Debe tomar baños completos al menos cuatro o cinco veces por semana y lavar sus manos con agua y jabón cada vez que salga del excusado. No sin cierto sonrojo me ha prometido que así hará. Le he recetado que tome 25 gramos de semillas de calabaza machacadas y diluidas en un vaso de agua con miel de romero. Dos tomas, una por la mañana al levantarse y otra antes de acostarse, a lo largo de toda la semana. Eso me ha recordado que debo llamar al jardinero para que traiga provisiones para este invierno. La despensa, tras los días de vacaciones que pasaron en casa los padres y la hermana de Charis, está casi vacía.

21 de noviembre
Vuelve a la consulta el paciente M. Me dice que ha seguido religiosamente mis consejos y que tomó lo que le receté, pero no experimenta mejora. Será necesario recetarle un antihelmíntico más fuerte. Pruebo con praziquantel. 50 mg/kg/día repartidos en dos tomas durante quince días.

10 de diciembre
El paciente M. no ha experimentado niguna mejora y se queja de fuertes cefaleas, mareos y vértigo. Es posible que sólo sean molestos pero no alarmantes efectos secundarios del fármaco. Mañana volverá por la mañana y le administraré nueva medicación.
Mary, mi querida Mary, ha pegado un buen estirón en este último mes. Su madre le ha comprado un nuevo vestido y le ha cortado el pelo a la moda francesa. Está preciosa. Sus ojos resaltan aún más con ese lacito azul sobre sus cabellos.

11 de diciembre
Hoy vino el paciente M., le pedí que se desnudara de cintura para abajo y que se inclinara en la camilla sobre el pecho apoyando los pies en el suelo. Le he suministrado por vía rectal un croissant y dos onzas de chocolate amargo. Le he dado cita para mañana a las diez de la mañana.

12 de diciembre
Hoy volvió el paciente M. a la consulta, le he suministrado por vía rectal un croissant y dos onzas de chocolate amargo.
He recibido carta de mi querido Fionn. Me cuenta que se encuentra bien, y también los suyos, pero que la vida en la ciudad es difícil. Rezo a Dios para que encuentre ese trabajo que tanto necesita y desea.

13 de diciembre.
Mary, mi querida niña, ha comenzado a leer. Es maravilloso verla recorriendo con su dedito las líneas del precioso libro que le regaló el tío James para su cumpleaños. Anne, su nueva cuidadora, es muy paciente y cuidadosa. Es una encantadora muchacha de un pueblo de Dundee, humilde, cariñosa y buena como ninguna. Gracias al Cielo.
He suministrado a M., el paciente de la tenia, un croissant y dos onzas de chocolate amargo.

14 de diciembre
He descubierto a mi querida Mary haciendo unos dibujos preciosos de flores y animalitos en las esquinas de su libro de lectura. Su contemplación me ha llenado de gozo. ¡Deseo tanto que esta niña herede las delicadas y adorables habilidades de su encantadora mamá!
He suministrado al paciente M. un croissant y dos onzas de chocolate amargo por vía rectal, según lo acostumbrado.

15 de diciembre
El paciente M. ha venido hoy a la consulta. Se mostraba más nervioso de lo acostumbrado y me imploró que acabara con la cura, pues cada vez sentía más molestias. Le he pedido un poco más de paciencia, pues ya queda poco para acabar el tratamiento. Según lo acostumbrado, le he suministrado por vía rectal un croissant y dos onzas de chocolate amargo.

16 de diciembre
Ha vuelto el paciente M. Le he suministrado por vía rectal dos onzas de chocolate. Le he pedido a M. que esperara en la postura del tratamiento. Pasados diez o doce minutos, la cabeza de la tenia ha asomado por el ano del paciente y ha gritado con voz alta y clara: «¿Y el croissant?». Acto seguido he tomado un martillo de carpintero que tenía guardado en el cajón superior del escritorio y he golpeado varias veces su cabeza al grito de «Toma croissant». La extracción del resto de la tenia ha sido satisfactoria y solo nos ha llevado cosa de veinte minutos a la enfermera y a mí.

24 de diciembre
¡Qué hermoso es disfrutar de estos días tan hermosos en compañía de mis adoradas Charis y Mary!
Hoy vino a visitarnos el paciente M., lo encontramos de muy buen humor y totalmente recuperado del penoso trance. Ha engrosado varias libras, rebosa salud por todos sus poros, se encuentra lleno de energía y derrocha una alegría contagiosa. Nos trajo como obsequio una bonita botella de whisky, que beberemos a su salud esta misma noche.

Posted by Sr. Nyèbit at 12:18:22 | Permanent Link | Comments (6) |